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Somos una agrupación política nacional y popular buscando soberanía política, justicia social e independencia económica. Llevamos a la política como herramienta transformadora y como una práctica de construcción colectiva y liberadora.

jueves, 2 de febrero de 2012

Asignación...

Por Tomás Lukin
La creación de la Asignación Universal por Hijo (AUH) habilitó el resurgimiento de un arraigado discurso sobre el comportamiento de los beneficiarios de los planes sociales. A las conocidas afirmaciones como:
“No trabajan porque no quieren”; “Hacen el fuego del asado con el parquet” y “Mezclan el clericó en el lavarropas” se sumaron máximas de distintos políticos que aseguraron que con la AUH “aumentaron el consumo de droga y el juego” y también que “hay más chicas embarazadas para cobrar platita todos los meses”. Contra esos difundidos preconceptos, un equipo multidisciplinario financiado por el Ministerio de Salud llevó adelante un extenso y riguroso estudio cualitativo y cuantitativo sobre el impacto de la asignación en salud, alimentación y escolaridad que permite comenzar a desmontar parte de ese discurso hegemónico. Los principales resultados de la investigación a la que accedió Cash muestran que los grupos vulnerables que reciben el apoyo económico aumentaron el consumo de carne, lácteos, útiles escolares y remedios, agregaron una comida adicional en su dieta diaria, mejoraron la calidad de los alimentos a través de la incorporación de marcas más “prestigiosas”, añadieron productos de higiene y limpieza que mejoran la salud del hogar como el dentífrico, fortalecieron las redes de contención, accedieron a créditos formales e informales, recuperaron la idea de la “planificación” y regresaron a los sistemas de salud y educación.
La investigación fue realizada a lo largo de 2011 por un equipo de sociólogos, antropólogos y economistas compuesto por Mariana Melgarejo, Diego Díaz Córdova, Luciana Miguel, Carlos Cañete y Gabriela Polischer. “El estudio está basado en un abordaje metodológico que incorpora como fundamento la comparación interpretativa de datos de origen cuantitativo, construidos mediante nuevos procesamientos sobre bases estadísticas existentes, con información de naturaleza cualitativa, principalmente mediante el contacto directo con los perceptores del ingreso, así como con quienes tuvieron vinculación directa con la AUH, desde su rol institucional, profesional o comunitario como médicos, comerciantes y docentes”, explican los autores. Los últimos datos disponibles de la Anses evidencian que en diciembre la AUH alcanzó a 3.507.223 niños y 68.580 madres embarazadas. Las 1,8 millones de familias beneficiarias perciben en promedio 410,6 pesos por mes. La AUH asciende a 270 pesos mensuales por hijo, de los cuales la Anses retiene el 20 por ciento (54 pesos) todos los meses hasta que constaten el cumplimiento de los requisitos de escolaridad y vacunación.
Entre los resultados cuantitativos más destacados, obtenidos de la Encuesta Permanente de Hogares y de la Encuesta de Gastos de los Hogares del Indec, figura el aumento de más del 80 por ciento del ingreso medio familiar del 10 por ciento más pobre de la población. A partir de ese tipo de información los especialistas apuntaron a “significar y comprender el impacto de la AUH desde el punto de vista de los actores, vislumbrar la importancia del beneficio y construir una interpretación tomando como insumo la propia visión de los perceptores y/o administradores de la Asignación, tanto acerca de los destinos del gasto como de los cambios que implicó en las prácticas domésticas de consumo”.

¿Se va a la droga y el juego?

Contra la creencia difundida y reproducida por líderes políticos sobre el mal uso que hacen del dinero de las prestaciones las familias beneficiarias, la investigación permitió identificar que desde que perciben la AUH esas familias incorporaron a su consumo alimentos, elementos de higiene y otros bienes que no estaban presentes en el consumo habitual. Pero, además, las entrevistas realizadas permitieron identificar “la importancia relativa de cada grupo de alimentos dentro de las expectativas de los entrevistados”. Lácteos, carnes, frutas y verduras, productos escolares y artículos de limpieza personal como el dentífrico fueron los artículos nuevos más mencionados por las entrevistadas.
“A mí [la AUH] me sirve para comprarle los yogures y todas esas cosas que le hacen falta”, explica Carolina de Moreno. “Ahora pude volver a comprar pollo trozado, alitas, pata y muslo, mismo milanesas de pollo”, contó Mónica de Lanús. Las madres que participaron del estudio advierten de todos modos que no se trata de un acceso masivo a esos productos: “Carne no se puede comprar mucho porque es muy caro, compramos poco. Y eso, y artículos de limpieza”, contó Rosa de Capital Federal.
Al mismo tiempo, la ampliación del espectro de consumo requirió que los comerciantes locales adapten sus despensas. “Llevan más cosas juntas. Por ejemplo, yo antes no tenía detergente, desinfectante, esas cosas, empecé a traer porque me pedían. Primero traje Ala, Querubín, pero después empecé a traer ACE, que me lo envasa un amigo, y sale menos viste, y eso antes no vendía acá. Y si pueden comprar menos, ponele, vienen con un envase y yo les calculo y les vendo medio litro. Es más barato”, explicó Jorge, almacenero de Laferrère, durante las entrevistas que realizó el equipo multidisciplinario.
Al mismo tiempo los especialistas advierten, en sintonía con otro informe elaborado recientemente por universidades por pedido del Ministerio de Educación, que elementos como zapatillas o golosinas que compran los beneficiarios de la AUH deben comprenderse como prácticas que aportan pertenencia social, “en el entendimiento de que ir bien vestidos a la escuela, tener un calzado nuevo, poder compartir una golosina o tener dinero para comprar algo en el recreo, lejos de ser un gasto superfluo, constituye para estos sectores un rasgo de inclusión, de pertenencia y, si se quiere, de dignidad reconquistada”, explican los investigadores.

Desayuno, almuerzo... Y cena

La cena, según relataron muchas entrevistadas, había sido reemplazada por “mate cocido y pan”, fundamentalmente para los adultos del hogar. Con la AUH fue posible recuperar esa comida, “ya sea recalentando lo que sobró del almuerzo porque se puede cocinar más cantidad o cocinando algo que pudo adquirirse merced al nuevo ingreso”, explica el informe. “Ves, si por ejemplo es fin de mes, antes a veces cenábamos té con leche y galletitas, cuando estábamos mal mal. O les dábamos a los chicos y nosotras no comíamos, o tomábamos mates”, relató Marina de Tigre.
“Comía arroz, huevo, arroz, huevo, arroz, huevo y a veces una ensaladita. Lo poquito que tenía lo usaba para la carne y el yogur del nene, y yo comía porquerías”, señaló Nilda, de Laferrère, a los investigadores, quienes destacan las mejoras nutricionales que generó la AUH. En ese sentido, el estudio señala que los entrevistados hacen referencia a las marcas como garantía de prestigio, calidad y en algunos casos como sinónimo de “saludable”: “Ahora compramos los fideos Matarazzo o Lucchetti, la salsa La Campagnola o Cica. Nada de reducir. Si vos comprás un fideo de un peso, lo cocinás un minuto de más y chau, se te pudrieron los fideos porque se te hicieron un mazacote. Entonces me sirve la asignación por hijo”, apuntó Clara.

Nuevas demandas,nuevos desafíos

Las prácticas vinculadas a las contraprestaciones exigidas para cobrar el 20 por ciento retenido de la AUH permitieron a las consultadas regularizar los controles de rutina, comprar algún medicamento, pagar anteojos (para los menores y para los padres) y acceder a tratamientos específicos. El personal de salud consultado por los investigadores coincidió en que el requerimiento de atención se incrementó a partir de la implementación de la AUH. “Por lo menos ahora los traen, hay chicos que no habían venido nunca y ya son grandecitos. Lo bueno es que antes los traían a veces cuando ya estaban para internar, y acá mucho no podías hacer”, contó Raquel, auxiliar administrativa de una salita en Laferrère.
Las contraprestaciones en salud y educación son valoradas muy positivamente por las madres consultadas. También han mencionado la posibilidad de destinar parte del ingreso de la AUH a gastos en educación y salud. “Cuando empezaron las nenas no teníamos guardapolvo, encima una empezaba jardín pero el que tenía le iba regrande y la otra primaria, todo nuevo. Lo que cobré en diciembre lo usé todo para el colegio: que la toallita, la mochila, por suerte cobré esto”, describe Silvina de Villa Celina.
Sin embargo, la mayor demanda para los sistemas de salud y educación no está exenta de tensiones. Las madres de beneficiarios y los trabajadores de la salud consultados coincidieron en marcar la falta de infraestructura y profesionales para atender la demanda generada en los distintos centros de atención médica. En las entrevistas las madres se quejaban por las largas colas que debían hacer para ver al pediatra y dar cuenta de los controles exigidos. Al mismo tiempo mencionaban que la mayor cantidad de controles pone de relieve algunas situaciones de salud que exigen tratamiento, y que a partir de la AUH se detectan en mayor medida o más tempranamente.
Por su parte, el personal de la salud reconoce que la AUH ha generado el impacto de un fuerte crecimiento en la demanda de servicios al sistema de salud en general. La falta de personal y la saturación de servicios fue mencionada reiteradamente como una consecuencia “no prevista” de la implementación. Por eso el equipo multidisciplinario señala la necesidad de “fortalecer los servicios que se prestan y se exigen como contraprestación de la AUH, tanto en infraestructura, como en insumos y, particularmente, en personal que pueda dar cuenta del crecimiento de la demanda que ha generado esta política pública”

martes, 22 de noviembre de 2011

COMUNICADO POR EL ASESINATO DEL COMPAÑERO FERREYRA

Con indignación recibimos la cruda noticia del asesinato del compañero Cristian Ferreyra que dejo su vida por la lucha del campesinado santiagueño: el derecho a la tierra. El derecho que tienen los hombres y mujeres a vivir y trabajar en las tierras que labraron sus antecesores. Reclamamos Justicia y con ello, reafirmamos el compromiso en la lucha histórica, digna y legítima que el campesino tenga la posesión legal a su tierra.

El miércoles 16 de noviembre en un paraje cercano a la localidad de Monte Quemado en Departamento Copo, dos hombres dispararon con escopetas contra la casa de una familia que se resistía a un desalojo y asesinaron a Ferreyra, de 23 años, hirieron de gravedad a César Godoy y golpearon a un tercero. No fue un hecho policial, fue un hecho político.
Con irritación rechazamos el tratamiento que brindaron los medios de comunicación local, tratando de vincular al crimen como resultado de una discusión que se desconoce cuando la verdad es clara, al militante de MOCASE-VC Cristian Ferreyra lo mataron porque resistió a los desalojos de bandas armadas contratadas por empresarios.
La existencia de grupos armados que responden a intereses particulares violan los principios básicos del Estado. El Estado tiene el monopolio de la violencia física legítima. No podemos aceptar bajo ningún punto de vista la existencia de bandas armadas.

Llego la hora de concretar medidas y políticas en base al reclamo, la movilización y la lucha del campesinado:
>Creación del Fuero Penal.
>Promulgación de la ley de regulación de tierras.
>Implementación de Urgentes Políticas de Desarrollo Rural.
>Crear por Ley los organismos que existen por decreto -Comité de Emergencia, Registro de Poseedores, Mesas de Dialogo-.

Sostenemos que las demandas democráticas del campesinado deben ser cristalizadas en derechos adquiridos para cada pueblo de nuestro Santiago del Estero en donde la dignidad campesina, políticamente construida y políticamente organizada sean las que afiancen día a día nuestra democracia.

AGRUPACION LA COOKE

viernes, 4 de noviembre de 2011

La regulación de la venta de dólares

Por Eric Calcagno *
Las regulaciones establecidas por el Gobierno para la compra de dólares han generado polémica. Algunas opiniones expresadas en medios de comunicación dominantes han evocado la ley de la oferta y la demanda como un camino deseable, que se ve perturbado por la presencia del Estado. Esa crítica es errónea. Ignoran o niegan que el Estado debe regular el mercado de activos financieros (dólar incluido), porque no se autorregula ni encuentra precios de equilibrio. Además, le adjudican una serie de intenciones, cuando la finalidad de la medida consiste en combatir la economía “en negro”.
En el análisis del tema surge una aparente paradoja: lo común es que cuando sube el precio de un bien, baje su demanda; pero cuando aumenta el precio de un activo financiero, no es frecuente que baje la demanda, al revés de lo que ocurre con la generalidad de los bienes. ¿A qué se debe esta conducta? A que los activos financieros no se utilizan para consumirlos, sino para ahorrar o especular. Si la subida del precio de un activo financiero se considera como una anticipación de que seguirá subiendo, se lo comprará más y su precio continuará subiendo; y si esa suba incrementa los recursos del especulador (o su acceso al crédito) se enriquece más, tendrá más poder de compra para aumentar la demanda. De esta manera, la especulación financiera genera profecías autocumplidas.
Se producen así burbujas financieras que pueden pincharse o, peor aún, desestabilizar una economía, como ocurrió recientemente en los países desarrollados. Entonces el Estado debe intervenir porque no son mercados que se autorregulen y encuentren precios de equilibrio. El tema ha sido desarrollado por el economista francés Michel Aglietta, que continuó con la línea del pensamiento keynesiano desarrollado por Hyman Minsky y Charles Kindleberger.
Las especulaciones financieras, seguidas de crisis, son corrientes en el capitalismo desde al menos el siglo XVII. En cada ocasión se han centrado en algún tipo de activo, por ejemplo las acciones bursátiles, los bienes inmuebles o las divisas extranjeras. Este último tipo de especulación es particularmente nocivo, porque puede determinar una caída de las reservas internacionales del Banco Central y forzar devaluaciones, o por lo menos quitarle al Banco Central margen de maniobra para enfrentar shocks financieros externos. Es por ello que los Estados deben intervenir, sin pensar que los mercados se autorregularán y encontrarán por sí mismos un “precio de equilibrio”.
Una norma básica de cualquier sistema económico consiste en consolidar las transacciones “en blanco” y ejercer el control fiscal para evitar delitos e irregularidades. En el caso de la venta de dólares, las medidas que ahora se aplican sólo exigen la justificación del origen de los fondos que se van a utilizar. El comprador no debe dar las razones de la compra de dólares, sino verificar la procedencia de los fondos utilizados. Con ello se combate la economía “en negro”, vinculada al delito (en particular el “lavado” de dinero), la evasión fiscal y la explotación laboral.
Con las medidas adoptadas, no se prohíbe comprar dólares dentro de los límites del control de cambios, sino que se limita el uso del dinero que no se puede justificar. Se restringe la participación de los especuladores en el mercado financiero, lo cual es una medida usual; si hasta en los paraísos del juego que son los casinos, los propietarios se reservan el “derecho de admisión”. En ese sentido, las medidas adoptadas van en el sentido de evitar que los narcotraficantes blanqueen sus ilícitos en el mercado financiero, como lo solicita el GAFI. También sirven para combatir las maniobras de quienes, con prestanombres, eluden los límites cuantitativos existentes a la compra de dólares por particulares.
La participación de los especuladores en el mercado financiero puede generar también una fuga de capitales, susceptible de determinar una caída de las reservas internacionales del Banco Central y forzar devaluaciones. Así se fragiliza a la economía quitándole al Banco Central margen de maniobra para evitar crisis financieras.
Como nos ha enseñado Néstor Kirchner, para entender un proceso económico y social es necesario llevarlo al campo político. Allí aparecerán sus verdaderas causas, los sectores influyentes, los intereses en presencia. De esa manera será posible encararlo con seriedad y elaborar cursos de acción. En este caso de la regulación de la compra de dólares aparece con claridad la mano de una parte de la oposición que está ligada a los medios de comunicación dominantes. ¿Quizá buscan generar una corrida sobre el dólar? Es típico del modo de actuar de grupos económicos, cuya práctica política está alejada de la del resto de la oposición, que está representada en el Congreso y que compite democráticamente en elecciones.
La modalidad de golpe de mercado bajo la forma de corrida bancaria y/o cambiaria parece ser confirmada a través de las tapas de los principales diarios de circulación masiva. Tal vez crean que si quienes los leen tuvieran algunos ahorros en pesos se abalanzarían sobre las casas de cambio para comprar dólares. Por supuesto, con los 47.800 millones de dólares de reservas internacionales del Banco Central no tienen posibilidades de éxito; pero marcan una forma de proceder y una actitud frente a la derrota electoral de sus intereses explícitos o implícitos. Lejos de reacomodarse a la realidad y acatar la legalidad electoral, tratan de introducir cuanto factor de perturbación esté a su alcance.
En conclusión, las medidas adoptadas se basan en una teoría económica correcta, puesto que se considera que el Estado debe intervenir para regular el mercado financiero, que por su naturaleza misma no se autorregula ni encuentra precios de equilibrio. En segundo lugar, las medidas instrumentadas combaten la economía “en negro” e impiden delitos económicos. En el plano político, pone otra vez en contradicción la solvencia de nuestro sistema económico y financiero con el afán perturbador de minorías destituyentes.
* Senador nacional (FpV).

Concentración en El Juzgado Federal de Santiago del Estero



El 1| de noviembre de 2010, los santiagueños y santiagueñas -después de mas de siete años de iniciada la querella -, nos convocamos a este mismo sitio, la sede del Jugado Federal de Santiago del Estero, para  festejar la sentencia condenatoria a tres de los represores santiagueños: Musa Azar, Ramiro Lopez Veloso y Tomás Garbi.

 
A un año de aquel claro día de justicia, hoy estamos de nuevo aquí porque todavía están pendientes  más de 40 casos de la llamada “megacausa”  que también desde hace un año espera fecha cierta para el inicio del juicio oral.
 
Pero también estamos hoy aquí en este mismo sitio porque el tribunal Oral presidido por el abogado Pedro Ibáñez, juez ad Hoc, junto a los jueces tucumanos Jimenez Montilla y Casas, confirmaron la excarcelación de la que indebidamente goza el represor, capitán retirado Jorge D’amico. Quienes hace un año festejábamos la primer sentencia en nuestra provincia por delitos contra la humanidad cometidos por los ejecutores del genocidio en nuestra provincia, hoy nos sentimos profundamente agraviados por esta decisión de este Tribunal Oral, que afrenta la búsqueda de justicia y verdad del pueblo santiagueño y lo consideramos un nuevo intento de restablecer la impunidad de la que gozaban hace unos años atrás los genocidas.
 
Ante esta situación, expresamos:
  • Seguiremos pidiendo justicia y nos movilizaremos hasta que todos los genocidas sean juzgados y condenados.
  • Seguiremos en las calles y en los tribunales porque la búsqueda  de memoria, verdad y justicia y la decision de perseguir la impunidad hasta acabar con ella, no tiene retorno. El pueblo argentino así lo  ha manifestado recientemente en las urnas.
  • Seguiremos para señalar que la injusticia habita nuestra provincia amparada por oscuros intereses, cobijada por una corporación judicial que se niega y resiste a rendir cuentas por su colaboración –cuando no complicidad- con el genocidio llevado a cabo por la Dictadura Militar en los ’70.
  • El mejor homenaje y la mejor forma de honrar la MEMORIA de nuestros más de 150 santiagueños y santiagueñas desaparecidos es la exigencia de VERDAD Y JUSTICIA.
 Santiago del Estero, 1° de Noviembre de 2011
¡¡¡ NO OLVIDAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS, EXIGIMOS JUSTICIA!!!! ¡¡¡ 
  ¡¡¡ 30.001 COMPAÑEROS DESAPARECIDOS, PRESENTES !!!!

lunes, 24 de octubre de 2011

La Selección Nacional le dice Presidenta

Por José Pablo Feinmann
Sé que muchos lo notaron. Que muchos lo saben. Pero no se atreven a confesárselo. Las hipótesis arriesgadas duelen. Les duelen a los militantes de puro corazón porque se enamoran de sus líderes. Les duelen a los intelectuales porque tienen miedo de decirlas y ser rechazados. O estar lejos de la verdad. Les duelen a los tibios porque no quieren arriesgarse. Pero hay que decirlas. Sobre todo si uno cree en ellas. Mi certeza es ésta: Cristina Fernández de Kirchner, el día de la muerte de su compañero, cuando llegó a la Casa Rosada, pálida, con anteojos negros, cuando se puso presidiendo el acto de la despedida final, ahí, al frente del cajón, cuando apenas, muy levemente, elevó su mandíbula y buscó con su mirada la mirada de la gente, y la encontró, encontró mucha gente y muchas miradas que la miraban con fe, con esperanza, con devoción, pudo elegir dos caminos. Todos sabemos que lo que define al ser humano es su posibilidad. Que no es una piedra, una raíz, un ladrillo, una montaña. Que no es realidad, es posibilidad. Y ésa es la fuente de su grandeza y también la de su angustia. La de vivir eligiendo. Jugándose entre una posibilidad y la otra. Y en cada una que elige se elige a sí misma. Somos, entonces, la suma de todas las posibilidades que hemos asumido en el pasado. Pero en el presente somos una posibilidad que tenemos que elegir y aún no hemos elegido. Eso nos diferencia de las cosas. Las cosas son, para siempre, lo que son. Los seres humanos nunca son algo, definitivamente algo. Cuando lo son se han cosificado. Cristina Fernández, esa tarde, frente al ataúd de su compañero se abrazó a su posibilidad: voy a ser como a él le hubiera gustado que fuera, voy a ser como el país me necesita. Voy a ser como yo quiero y necesito ser si quiero seguir viva. Esta posibilidad eligió. La hizo suya. Ahí nació Cristina. Tolerando su dolor, pero no ocultándolo. Diciéndoles a todos: no confundan mi dolor con debilidad. Tuvo que ser más que nunca la Presidenta del país. Porque tuvo que serlo sola. Sin su compañero. Pudo haber elegido otra posibilidad. La de quebrarse. La de ser la mujer débil, exhibirse como tal y renunciar a los pocos meses. La frase habría sido: “No puedo tolerar su pérdida. El dolor me impide gobernar”. No, la frase fue la contraria: “No puedo tolerar su pérdida. Pero el dolor no me impide gobernar. Voy a seguir adelante. Sin él. Con él, espiritualmente, a mi lado. Pero a no engañarse: sola. Ya no lo tendré en mi lado. El único que me tocaba ya no me tocará más. Algo se desgarró en mí. Pero una fuerza nueva. Que yo, una mujer fuerte, desconocía. La de ser fuerte sin amor, la de ser fuerte en soledad, la de ser fuerte sin un hombre como Néstor a mi lado. Esto fue nuevo. Tuve que aprenderlo y lo aprendí. Durante ese aprendizaje fui creciendo. Me superé a mí misma. Fui más allá de lo que jamás había pensado ir. Hasta que descubrí algo inesperado, súbito (porque se apoderó de mí como una revelación cuasi sacra): seguía amando a Néstor, sufriendo por su ausencia, llorándola, pero yo era yo, caminaba sola, decidía, ordenaba, pensaba, tomaba entre mis manos (cada vez más férreas, más sólidas y seguras) la conducción de todo el aparato peronista, cada vez me sentía más querida, cada vez era capaz de dar más amor, de ser más tierna, más dulce. El día de tu velatorio muchos me abrazaron pero a muchos más abracé yo. Se acabó el mito de mi frialdad. Que para vos nunca existió, porque me conocías bien y conocías ese ardor que despertabas. Pero que empezó a existir para los otros. ¡A cuántos estreché entre mis brazos ese día! Y descubrí algo: me gustó más todavía que ellos me abrazaran. Sí, existe el calor y existe el amor del pueblo. Y seguí. Y a veces sentí que estar tan fuerte, tan suelta, que hablar tan segura y hasta alegre sin que vos estuvieras conmigo era como agraviarte. Pero no. Era un homenaje que te hacía. Aquí estoy, Néstor. Hago todo esto porque quiero mantener vivo tu recuerdo y si –por una de ésas– me ves te sientas orgullosa de mí.”
Se podrán decir muchas cosas. Pero la heroína de este triunfo electoral contundente es –ante todo– Cristina Fernández. A partir de la muerte de Néstor hizo una nueva y espectacular re-creación de sí misma. No le faltó fuerza para frenar a la CGT, fue una estadista brillante en el campo internacional, siguió su enfrentamiento con los medios que la agreden, que la insultan, condujo internamente todas sus fuerzas partidarias, le habló claramente a todo el país siempre que hizo falta, promulgó medidas sociales importantísimas, pronunció discursos impecables: con perfecta dicción, con voz clara, sin leer ni siquiera un miserable machete, demostró una inteligencia infinitamente superior a sus tristes rivales, y, para colmo, cada día se la vio más linda. (Créame, Presidenta: el país, a usted, la ama.) Un fenómeno que se refleja ahora –coherentemente– en las cifras electorales. ¿Fue por la muerte de Néstor? Miren, no hay futbolero que no lo sepa: equipo que se queda con diez jugadores gana el partido. Claro que a mí me gustaría que Néstor estuviera en la cancha. Pero la Huesuda, que decide quién sigue jugando y quién no, quién se queda en la cancha y quién se va a la ducha, a Néstor le mostró la roja. Qué vamos a hacer. Pero a partir de ahí, el equipo –con Cristina al frente, que se puso en seguida la cinta de capitana– remontó fenomenalmente y tuvo a los rivales en un arco hasta ganar por goleada. Ahora, lo que sigue. Y lo que sigue es tan arduo. Hay tantos intereses de tantos miserables por tocar que si no se sigue ganando por goleada, difícil. Pero que nadie se alarme: en el equipo nacional hay de todo. Delanteros, defensores, wines habilidosos, arqueros con reflejos electrizantes capaces de volar hasta la luna. Y un DT que se las sabe todas. Asómbrese: es mujer. Y los de la Selección la respetan tanto que le dicen Presidenta.

CRISTINAZO

Por José Vezzosi

 El 50% de agosto sorprendió hasta los más optimistas, el 54% de ayer ya no. Un año después de la más triste noticia política de los últimos años, asistimos a la más alegre. Y hablo de alegría y tristeza en política porque es lo que se respira, es lo que se percibe. Así como el pueblo (hablo de pueblo y no de gente) estaba triste, desconcertado, desolado cuando murió Néstor, hoy el pueblo está feliz, contento, esperanzado, festejando. Sin embargo ella, Cristina, aquel 27 de octubre en el que miles de argentinos fueron a gritarle a la cara "¡Fuerza Mujer!" se mostraba entera, segura, consoladora... el pueblo desconcertado, su líder con pie de plomo. Ayer, desde temprano Cristina pareció vulnerable, como en esa foto en los brazos de Néstor. No digo débil, no digo endeble, digo permitiéndose el abrazo de un pueblo que manifestaba el mayor respaldo político desde la vuelta a la democracia (sólo equiparable a las elecciones de Yrigoyen y Perón)... cuando el pueblo expresó el rumbo, manifestó seguridad, recién ella se dejó acariciar y se cobijó en su seno, tal como lo hacía en los brazos de Néstor.
Y todos reconocen su centralidad en el triunfo electoral, y el pueblo la aclama, la espera, la llora de alegría. Cristina emociona, y emociona la cara de los que se emocionan con ella. Y ella se corre, ella recuerda a su compañero, no como viuda -aclara-, como militante, lo reconoce como el artífice de esto, de este nuevo Estado, de esta otra Argentina. Reconoce que cuando más negro estaba el cielo, se calzó el overol y se puso al frente de una elección perdida en la Provincia de Bs. As. Allá por el 2009 ¿se acuerdan?
Es verdad que el triunfo es de Cristina. Y de Néstor. Hablamos de Cristinazo y está bien, porque fue un golpe tremendo -y esperemos que certero- al corazón de la patria corporativa que a pesar de las señales se resiste a ceder. Un golpe de votos, de democracia, de participación y de consolidación de una mujer que representa y es representada por su pueblo. Pero Cristina somos todos y al Cristinazo lo hicimos todos. Y cuando digo todos digo los militantes.
El ejemplo de Néstor asumiendo la tarea épica en las legislativas del 2009 es replicable en distintas escalas a miles y miles de militantes. El 2008 marcó un antes y un después en la política argentina reciente, en ese entonces las corporaciones agro-financieras-mediáticas había logrado articular una identidad política tremenda, y el campo eran todos, y los kirchneristas? unos parias, la peste misma. No sé cuántos éramos, tampoco importa, lo cierto es que salimos todos a dar el debate, la lucha discursiva... todos... y no alcanzó, perdimos en 2009 y fuimos más apestos.
En el trabajo, en la universidad, en la familia, en el futbol, en las jodas, en la calle, en los comercios, en los blogs, en el facebook, en las radios, en todos lados... Vino la defensa de la ley de medios, vino la defensa por el matrimonio igualitario, por la Asignación, el debate hipócrita de los que fundieron al país por el 82%, y la tendencia se fue revirtiendo... ya no eramos tan parias, "algo estaba pasando".
Llegó el bicentenario, según dicen los que saben, Cristina lapicera en mano diseñó casi todos los cuadros que puso en escena fuerza bruta. Quería que el festejo fuera del pueblo, y el festejo fue del pueblo, la pucha si lo fue. Las terribles manifestaciones de dolor y adhesión en los funerales del pingüino terminaron de mostrar que la batalla discursiva y simbólica estaba empezando a darse vuelta.Y no lo hizo Cristina sola, no lo pudo haber hecho, todos participamos, difundiendo un conjunto de ideas en las que creemos, con vehemencia y convicción, pero con respeto y la democracia como bandera.
Esa batalla no está ganada, hay que seguirla dando, todos, porque al Cristinazo lo hicimos todos los compañeros, y tenemos que seguirlo haciendo, profundización de modelo mediante,con más organización, con más militancia, y con más conciencia política.

SOBRE LA INKOMPRENSION

 por josé Vezzosi

El 50% de los votos que obtuvo la fórmula presidencial encabezada por Cristina Fernández de Kirchner (obteniendo una de las diferencias más grandes de la historia electoral argentina respecto del segundo) en las PASO del agosto último sorprendió a propios y extraños. Más allá de algunos indicios que el eterno calendario electoral 2011 venía dando tanto en sentido positivo como negativo para el kirchnerismo, el resultado no dejó de ser llamativo y –sobre todo-aplastante para una oposición que renunció a la posibilidad de una construcción política alternativa en pro de la sumisión a las consignas de lo que podríamos llamar el “establishment” argentino, al que finalmente mostró responder y representar sin ruborizarse.
Si bien para algunos –pocos- el resultado electoral fue una lección a ser aprendida, para otros –la mayoría- fue una oportunidad para seguir manifestando su odio e incomprensión. Los días posteriores al 14 de agosto hemos leído y escuchado las más irrisorias explicaciones del resultado, que desde la izquierda a la derecha juzgaban la (in) capacidad de ejercer el derecho al sufragio de los sectores populares. Hipótesis puestas a circular como la del voto plasma que pretendían ocultar el tremendo proceso de identificación entre un pueblo y un movimiento político, olvidándose que el voto CFK atravesó espacios sociales, geográficos, simbólicos y económicos.
El kirchnerismo comparte con otros movimientos y procesos políticos argentinos (el radicalismo yrigoyenista y el peronismo) la característica de ser profundamente incomprendido, no se lo entiende, no se lo aprehende, en muchos casos porque no se lo quiere entender, en otros porque no se lo puede entender, pero a no asustarse que así parece venir la mano cuando el pueblo asume algunos roles protagónicos a través del voto y la militancia.
Los que no quieren entender son muchos, la mayoría de los cuales tienen intereses en juego, muchos intereses. Niegan la realidad (si es que existe), la distorsionan, y descaradamente pretender proponer su visión sesgada como la única. Es verdad que la realidad se erige sobre la base de luchas y disputas simbólicas por construirla, pero hay datos estructurales que forman parte de esa realidad. No hay posibilidad de confrontación ni dialéctica en torno al discurso único heredado del neoliberalismo triunfante de fines del siglo XX. Frente a ello hemos dado y se está dando una batalla terrible. América Latina –al igual que otros continentes que han sufrido la colonización en su historia- se caracteriza por la existencia en sus países de clases medias y altas cipayas, esto es, sectores que poseen recursos, formación y capacidad de decisión (desde sus empresas privadas y desde cargos de gestión pública en los tres poderes del estado) cuyos privilegios parecen estar asociados a la defensa acérrima de los intereses de las potencias extranjeras, a costa del hambre de sus propios compatriotas. A su vez estos sectores han tenido muy buena capacidad de articulación de demandas y de representación corporativa y política a lo largo de la historia de nuestro continente. Por eso es que aún hoy, los presidente latinoamericanos siguen hablando de la necesidad de independencia, ya que si bien el proceso revolucionario decimonónico dio pasos sustanciales al respecto, es clara la dependencia que existió durante el siglo XX respecto de Inlgaterra primero y EEUU después (en ese sentido el No al Alca fue paradigmático). En esta dirección la dicotomía setentista patria o colonia no deja de tener vigencia. Actores mediáticos, periodísticos, políticos, sociales, y económicos se encolumnan detrás de la militancia por un país que responda a los esquemas coloniales. Estos sectores no van a entender porque no quieren entender, porque entender significaría renunciar a sus egoístas privilegios, no cabe pretender que comprendan, es necesario derrotarlos políticamente, en elecciones y en la construcción de sentidos e identidades. La disputa simbólica sigue siendo clave (mucho tendrá que ver en esto la vigencia de la nueva ley de medios y la formación de una militancia nacional y popular comprometida), disputa democrática por excelencia.
También están los otros, lo que no pueden entender, o se resisten a ver. Si recurrimos a la historia veremos que es el lugar que tradicionalmente ocuparon: corren por izquierda a los gobiernos populares con la pretensión de debilitarlos, aún a costa de que los sectores conservadores y oligárquicos asuman el poder. Son quienes suscriben las ideas de un cambio social revolucionario reproduciendo un discurso de subalternidad, negando la capacidad de los sujetos políticos de ser protagonistas. Por eso desprecian lo popular, desprecian a los trabajadores que dicen representar e inclusive desprecian la democracia –por burguesa-. Dentro de este de “incomprendedores“ también podríamos situar a los apolíticos honestitas. El discurso de que sin corrupción y mera gestión de recursos es posible un país justo, negando definiciones ideológicas y políticas. La Alianza ya fracasó, deberíamos haber aprendido.
Pero en realidad lo que no se comprende va más allá del 50%. Lo que no se comprende es la magnífica adhesión popular a un proyecto que propone –sobre todas las cosas- la construcción de un Estado nuevo, un Estado que se ha identificado como nacional y popular. Frente a la paz de cementerio pretendida por el neoliberalismo reinante, el kirchnersimo irrumpe en la historia Argentina (de la mano con procesos similares en otros países latinoamericanos) proponiendo un nuevo modelo de Estado, en plena construcción y desarrollo, pero que ya va mostrando algunas características que lo proponen como diferente, muy diferente al pretendido por la porfía neoliberal.
Un Estado que en lo económico asume un rol activo que permite subordinar el andar de la economía a las directivas políticas, un Estado que fortalece el consumo interno con la pretensión de aumentar el empleo y la calidad de vida de las personas, un Estado que fortalece el aparato productivo (pensemos en la increíble reactivación industrial del 2003 a la fecha), y sobre todo un Estado que asume el compromiso de la justicia social.
Un Estado que en lo político ha devuelto al pueblo la política como herramienta de construcción y cambio, un Estado que se ha dedicado a visibilizar actores sociales, políticos y económicos olvidados, otorgándoles derechos y reivindicaciones, un Estado que ya no se concibe a sí mismo como enemigo de su pueblo, sino como su defensor, esta definición ya vale mucho.
Un Estado que en el plano internacional se permite la construcción de alternativas contra hegemónicas, poniendo fin a las traumáticas relaciones carnales, un Estado que se permite ser latinoamericano y encara y trabaja una alianza estratégica escuchando los deseos de los próceres independentistas, un Estado que asume su condición de no-primer mundo y –asumiendo roles protagónicos- trabaja en la construcción de una comunidad internacional más justa.
Un Estado que ha vuelto a poner a la educación, la ciencia y la tecnología como su preocupación fundamental, construyendo escuelas, otorgando becas, repatriando científicos.
Lejos de pretensiones maniqueas el kirchnerismo está desandando el camino que conduce a la construcción de un Estado que asuma las tres banderas históricas del peronismo: soberanía política, independencia económica y justicia social.
Pero además el kirchnerismo da cuenta de que ningún proceso político es acabado. Esta es también una de las cosas que no se quiere ver. Las pretensiones de perfección de los procesos políticos han terminado en campos de concentración o goulags. Todo proceso político es perfectible, mejorable, superable; y en ese sentido es necesario marcar errores y saldos. Pero la política está atravesada por el principio de factibilidad, es el plano de lo posible sobre el cual operan utopías e ideales sí, pero como utopías o ideales. El espacio de la política se construye en base a lo que existe, apelando al mejor resultado en función del horizonte de posibilidades existente (correlación de fuerzas, alianzas políticas, capacidad económica, etc.). Esto no es una lección de realismo político, es una apelación a la sensatez, al sentido común.
Pero hay un sector que sí comprendió, un sujeto que está nuevamente nominado y nuevamente en construcción, apelado e interpelado: el pueblo. El pueblo comprende que antes que comer el sándwich hay que comprar el pan. El pueblo entiende que el kirchnerismo propone un nuevo Estado, que tiene límites, pero es la base sobre la que hay que profundizar si se aspira a un país mas justo. De modo que si el pueblo entiende al kirchnerismo, quienes no entienden al kirchnerismo no entienden al pueblo, allí lo peor de la incomprensión. No comprenden la conformación de una identidad nuevamente consolidada que se ha volcado masivamente al espacio público (bicentenario, muerte de Néstor) y a las urnas a dar su apoyo y confianza. Un pueblo que comenzó a ver los frutos de ese nuevo Estado en construcción, que ha asumido una definición política de fondo, abandonar la idea de ser un Estado que mata y empezar a ser un Estado que defiende la vida.