Gracias por visitar nuestro blog
Somos una agrupación política nacional y popular buscando soberanía política, justicia social e independencia económica. Llevamos a la política como herramienta transformadora y como una práctica de construcción colectiva y liberadora.

sábado, 6 de agosto de 2011

Organización es poder

¿Qué hay que hacer? ¿Cómo debemos actuar para hacer que exista una expresión nacional y popular en Santiago del Estero? Posiblemente la respuesta tendría que ser organización. Seré más explicito: la organización es poder, por lo tanto el método de acción política nacional y popular debe ser la organización. Es fundamental plantear una tesis y que será la que guiará nuestra acción política: La conciencia popular no brota espontáneamente de las luchas populares. Es decir, la pasión irresistiblemente subversiva e impugnadora del orden social no es inmanente al campo popular por ende hay que descartar las posibilidades de acción que se basan en el culto de la espontaneidad.
El supuesto del culto de la espontaneidad es que el campo popular tiene un conocimiento especial de su propia situación y de la sociedad en la cual se hallan insertas, de su estructura y de los rasgos que definen su coyuntura, lo que confiere a sus iniciativas espontáneas una certera direccionalidad de transformación. Ejemplos hay de sobra, pero un caso paradigmático fue el estallido social de diciembre de 1993 cuyo nombre fue el Santiagueñazo. El estallido se proponía cambios significativos y en el año 1995, como ironía de lo desafortunado, las mayorías votaron a Carlos Arturo Juárez como Gobernador de la provincia. El estallido social respondía a necesidades claramente populares pero no pudo expresarse en transformación de la realidad santiagueña ¿la unidad del reclamo hace a una fuerza política? No, la unidad es el primer paso, el segundo y fundamental, la organización. Con esto planteamos que la relación estructura y superestructura es dialéctica y la política (como fenómeno superestructural) toma en un proceso social determinado, carácter de transformación.
El desarrollo de las luchas populares indudablemente enseñan, pero que tales enseñanzas no son suficientes para adquirir una conciencia nacional y popular que, a la vez que señale con claridad las características opresivas, expoliadoras y predatorias del poder anti popular, identifique los contornos de una buena sociedad considerada no sólo como deseable sino también como posible y alcanzable en un plazo razonable.
La presencia de una díada de campos expresivos que se refleja en la realidad nacional como kirchnerismo-antikirchnerismo, condición como se expresa la lucha de intereses. La forma en que se expresa a nivel nacional, vemos que en la realidad provincial se presenta difusa y contradictoria. La separación del poder político y económico no es una realidad en esta provincia y es la garantía, en base a una estructura de poder establecida, de la permanencia de un proceso que no expresa un proyecto nacional y popular. En base a lo dicho anteriormente, la alternativa política hay que construirla desde su base: La organización, porque rebelarse contra el amo no necesariamente convierte al esclavo en un enemigo de la esclavitud; la resistencia a la explotación no necesariamente hace que sus protagonistas accedan a una concepción transformadora del mundo y de la vida. Creer que con solo la lucha basta para la construcción de la conciencia nacional y popular, con todo lo que ella implica, es una profesión de fe romántica que poco tiene que ver con la vida política real.

Hernán Campos

No hay comentarios:

Publicar un comentario